Campal entre estudiantes y cadeneros, la policía ni se inmuta

Riña entre estudiantes de las facultades de Humanidades y Antropología de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM) y cadeneros del antro denominado El Capricho de la Diabla, el pasado viernes, se registro sin la presencia de la policía municipal; lo que propició que un joven quedara inconsciente tras la golpiza y sin recibir ningún tipo de ayuda.

Jorge Olvera García, rector de la UAEM reconoció que tanto alumnos como el personal del antro se confrontaron, pero ya están llegando a un acuerdo para cubrir los gastos hospitalarios de los heridos; sin embargo hizo un llamado para que los jóvenes que acudan a divertirse lo hagan sin excederse.

No obstante, los jóvenes agredidos cuestionan algunas de las prácticas que realizan en el antro, entre ellas renta de espacios como un estacionamiento para realizar fiestas, cerrar con cadena la puerta principal del lugar, y sobre todo el mensaje amenazador que está a la entrada, donde se puede leer:

“Aviso: A todo al que se le sorprenda consumiendo o vendiendo drogas dentro de este establecimiento,

1.- Recibirá la putiza de su vida

2.- se le remitirá a las autoridades

3.- el establecimiento lo demandará penalmente y llegará hasta las últimas consecuencias”

Explicaron que para acceder al lugar son revisadas todas las pertenencias que llevan, que no les permiten ni siquiera meter una botella de agua, por lo que filtrar a alguna droga no pasa inadvertido para los cuidadores de la puerta; pero el mensaje resulta sumamente “excesivo” ya que en esa situación lo primero que se debe hacer es poner a la persona consumidora o que está vendiendo a disposición de las autoridades.

Por ello cuestionaron el tipo de supervisión que hoy tienen el ayuntamiento de Toluca, en los denominados giros negros o de alto impacto, porque el día que se suscitó la pelea, no se registró la presencia de la policía municipal o de algún inspector, a pesar de que el lugar está ubicado a escasos metros del palacio municipal, por la Alameda.

Ante la situación, los jóvenes demandan que el municipio comience una serie de operativos para supervisar cómo operan estos lugares, si tienen las licencias adecuadas, y cuentan con medidas de protección civil.

Comentarios