Autoridad, “mero oyente” ante pleito legal en Toluca

El abogado negó acosar al octogenario pero lo encaró en presencia de ministeriales.

El pleito legal entre Alfredo Martínez Gutiérrez y la familia Pérez de la Fuente no está cerca de resolverse, el juicio sigue, ninguna autoridad a resuelto en favor o en contra de ninguna de las partes, reconoció el abogado Carlos Antonio Valenzuela Pilgram, quien fue acusado de acoso la semana pasado por presentarse sin orden judicial para tratar de tomar posesión de una propiedad en el Centro Histórico de Toluca.

El representante de la familia Pérez de la Fuente, durante una conferencia de prensa negó los hechos en contra del octogenario, sin embargo, reconoció que policías ministeriales, sin ninguna orden oficial, estuvieron presentes el día en que fue detenido Martínez Gutiérrez.

Mediante un video, el abogado Valenzuela Pilgram, exhibió al hombre de 82 años de espaldas a una cortina de metal, rodeado por ministeriales, municipales y ciudadanos a quienes insultaba repetidamente por sentirse amenazado.

El litigante reconoció que no conoce la historia completa del caso, debido a que a inicios del año en curso fue contratado por integrantes de la familia Pérez de la Fuente, pero sostiene que Alfredo Martínez Gutiérrez no es legalmente el propietario del inmueble que habita y administra.

Los documentos con los que cuenta el representante de la Familia Pérez de la Fuente para reclamar la propiedad de 283 metros cuadrados, ubicada entre las calles Juan Aldama y la avenida José María Morelos y Pavón, que alberga departamentos y locales comerciales, esta valuada en 6 millones de pesos, según el abogado; fueron tramitados el pasado 4 de mayo, después de pagar ante el gobierno municipal 80 mil pesos por el servicio de agua, insinuó Valenzuela Pilgram.

La semana pasada, Alfredo Martínez Gutiérrez fue detenido y acusado por despojo, imputaciones que no fueron ratificadas por ninguna autoridad; después de salir de la Procuraduría General de Justicia del Estado de México, instancia donde fue presentado a declarar, regresó a su casa pero la puerta principal de ésta estaba soldada y tenía cadenas con candados que impiden el ingreso al inmueble, hasta el momento la autoridad correspondiente no ha sonado su postura al respecto.

El juicio por la propiedad no ha cambiado mucho desde hace tres años que comenzó, desde entonces los involucrados se han desacreditado públicamente y la autoridad sólo se mantiene al margen.

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